Osteología/Osteopatía craneosacral

Introducirse en el concepto craneal (o cráneosacral) debe ser precedido de un buen entendimiento de los principios osteopáticos. Este concepto no sustituye a la osteología/osteopatía tradicional, sino todo lo contrario, la realza.

El cuerpo está preparado para protegerse a sí mismo y resistir la imposición de fuerza.

El Dr. William Garner Sutherland, el fundador en Occidente de la osteología/osteopatía Craneal, dijo que hay que pensar, sentir, mirar y conocer con los dedos. Tuvo gran respecto por el cuerpo humano, sus dedos detectaban perfectamente el balance de la tensión suave cuando hacía correcciones.

Respecto a la osteología/osteopatía como un "arte no quirúrgico" él nunca usó fuerza en sus prácticas. Él creía sin embargo que el cuerpo poseía inherente mecanismos para autocorregirse sin necesitar de fuerzas externas que tuvieran que ser aplicadas sobre él.

El razonamiento empieza en los pensamientos del Dr. Sutherland que comprueba que homeostáticamente el cuerpo depende de la integridad de sus sistemas de fluidos, sangre, líquido cefalo raquídeo, linfa, etc.

Sus experimentos para comprobar la movilidad de los huesos craneales fueron decisivos para demostrar que todos los huesos craneales se mueven de forma sincrónica, sin ese movimiento la vida no existe.

El aspecto más profundo de los descubrimientos del Dr. Sutherland fue que la estructura de la superficie articular craneal era significante. Él podía ver qué signo de movilidad se producían. Más tarde él comprobó que los huesos del cráneo tenían movimiento, y en un determinado momento, también el cerebro, membranas intracraneales, cordón espinal, y membranas intraespinales, más tarde comprobó que los fluidos cerebroespinales circulaban por todo el cuerpo.

Percibiendo la constancia de este peculiar sistema, el Dr. Sutherland le llamó "mecanismo respiratorio primario" y planteó que en esta denominación incluía la movilidad del sacro entre los iliacos. Al mismo tiempo planteó, que este movimiento era distinto a la respiración diafragmática, la cual en sus consideraciones la denominó secundaria.

El concepto craneal abarca el principio de la restauración de la circulación libre de fluidos en todo el cuerpo, incluyendo el cráneo y la cara. Esto es por lo que el Dr. Sutherland enfatizó que este concepto se analizara desde la ciencia de la osteología/osteopatía.

Sin embargo, él deseó siempre que la osteología/osteopatía craneal llegara a ser una especialización en sí misma aunque dentro de la osteología/osteopatía.

El profesional necesita sólo poner sus manos ligeramente sobre la cabeza de la persona y esperar.

El cráneo me cuenta todo lo que sobre él necesito saber.

Aplicación y ayuda de la Osteopatía craneosacral a la embarazada

El proceso del parto y nacimiento puede y de hecho deja importantes secuelas en las madres y en los neonatos.

En mi experiencia estas secuelas pueden ser susceptibles de mejorar mediante la osteopatía craneosacral.

Al mismo tiempo conviene recordar que cuando las mujeres no se preparan adecuadamente antes del parto suelen sufrir alteraciones de su salud durante el embarazo, que pueden también remitir mediante la osteopatía craneosacral.

Resumidas las alteraciones que la mujer suele padecer durante el embarazo son entre otras:

- Ardentías.

- Dolores de cabeza, migraña o jaqueca.

- Ciática de la embarazada.

- Dolores lumbares y de espalda.

- Nauseas y vómitos.

- Estreñimiento en mayor o menor grado.

- Insomnio.

- Retención de líquidos.

- Mala circulación y calambres.

- Miembros adormecidos.

- Tensión alta.

- Vértigos o pérdida de estabilidad.

- Tensión o distensión abdominal.

- Trastornos de la glucosa.

Todas estas alteraciones son muy molestas para la mujer embarazada y que en la mayoría de los casos la hacen pasar un embarazo poco agradable y que mediante la osteopatía craneosacral pueden encontrar una ayuda muy efectiva.

De cualquier forma toda mujer debería saber y tener en cuenta que antes de quedarse embaraza deberían preparar su cuerpo para alojar de la forma más natural y saludable a su bebe.

Esta preparación y cuidado debería ser antes, durante y después del parto, porque toda mujer debería tener en cuenta el tributo biológico que paga su cuerpo cuando concibe a un hijo.

Mediante la osteopatía craneosacral se puede mitigar y recuperar las deficiencias que se producen durante el embarazo y el parto, al mismo tiempo la osteopatía craneosacral mejora el proceso del embarazo y parto, favorece la dilatación, con lo que la mujer sufre menos las molestias de las contracciones, lo que al mismo tiempo beneficia al niño, haciendo que el parto sea menos traumático para ambos.

La osteopatía craneosacral permite que la mujer durante el parto esté más relajada, a que sea más consciente del maravilloso proceso que se esta produciendo, ayudando más y mejor al neonato, que con toda seguridad lo está pasando mal física y emocionalmente tanto durante las contracciones y su posterior paso por el canal del parto.

"No debemos olvidar que el nacimiento de un ser humano es el momento más difícil de la vida de una persona, y su primer trauma, sin contar con las secuelas que el mismo puede dejar en su cráneo"

Es importante también tener en cuenta que mediante la osteopatía craneosacral la mujer después del parto puede encontrar ayuda en la mejor cicatrización de episiotomías y cicatrices abdominales, va a favorecer la lactancia materna, y le va a prevenir de la depresión postparto, ayudando a la madre a establecer una mejor relación saludable entre madre-hijo.

De hecho son muchos los países en los que el Osteópata craneosacral atiende a la madre durante el periodo de dilatación, parto y puerperio, así como al recién nacido, a quien mediante dicho profesional se le pueden solucionar definitivamente problemas que de no ser tratados pueden alterarle su salud durante toda su vida.

La osteopatía craneosacral para bebés

Actualmente, se registran en España alrededor 600.000 nacimientos al año.

Lo que supone una demanda cada vez más creciente e importante por parte de las madres que me piden diariamente cita en mi consulta.

Cada vez más pediatras, médicos, matronas, así como otros profesionales, proponen a las madres consultar un Osteópata craneosacral para su bebé.

Cada año, su número aumenta constantemente.

Basado en una experiencia y una práctica osteopática de varios años sobre los lactantes y niños, este apartado se lo dedico especialmente a las madres y a sus bebés.

Deseando que este apartado ponga al alcance del mayor número de padres que sufren alteraciones de la salud de sus hijos.

La osteopatía craneosacral, trata los traumas del parto, tanto físicos como psíquicos.

Reajusta todo su cuerpo, lo que le proporciona un mayor bienestar.

Beneficia su sistema inmunológico lo que le reduce el riesgo de contraer infecciones.

Al actuar sobre todos los sistemas líquidos del cuerpo, le limpia de residuos tóxicos derivados de tratamientos medicamentosos, anestesias u otros productos que le hubiera podido transmitir la madre.

Rectifica las posibles restricciones que le ha ocasionado el nacer, siendo la más importante, la compresión de la base del cráneo, que le origina todos los trastornos derivados de una compresión del Vago: cólico del lactante, desadaptación, llanto súbito, regurgitaciones, diarreas, distréss respiratorio, hiperactividad e hipoactividad etc. etc.

Le ayuda a adaptarse a su familia, al mundo, a su medio.

Le reduce el estrés que para él ha supuesto su estancia en el útero y el parto, aliviándole de diversos problemas.

Brevemente encontrará en este apartado indicaciones y consejos fáciles de entender, que le permitirán muy rápidamente saber si su bebé tiene la necesidad de una consulta osteopático-pediátrica.

Mi motivación profunda es hacerle pasar un mensaje que se resume en dos frases: el parto es el primer traumatismo que sufre el recién nacido. "Todo bebé debería ser visto por un Osteópata craneosacral lo más rápidamente posible".

Si retiene este mensaje, mi trabajo habrá sido útil.

Servirá al bienestar de los niños, al mantenimiento de su salud y a la armonía de su desarrollo.

Nota aclaratoria.

La osteopatía craneosacral es aplicada en mi consulta, tanto a bebés y niños como a adultos, aquí hago hincapié en su aplicación a los primeros, porque es a ellos a los que les puede beneficiar más pronto, porque sencillamente las lesiones craneosacrales cuando son tratadas a edades tempranas son más fáciles de resolver y no se le da tiempo a que se instauren y den lugar a otras lesiones y problemas de salud.

Está demostrado que la vida de una persona, entre otros factores, está condicionada al equilibrio del movimiento craneosacral, de hecho existen gráficos que datan de la dinastía Han (206-220) en los que se hace referencia a este movimiento.

Cómo saber si su bebé tiene necesidad de ser visto por un Osteópata craneosacral

Para un Osteópata craneosacral, es muy importante la observación.

Los padres y sobre todo las madres nos pueden aportar muchos datos que sin duda me orientará.

Una reflexión a tener en cuenta:

"Durante su embarazo, su bebé puede sufrir presiones mecánicas que pueden deformar su cabeza".

Escuchar:

Aquí vamos a escuchar las reflexiones de la madre con respecto a su bebé.

"Volvemos a repetir que cada bebé, cada niño es un caso particular e individual, único e irrepetible, que es necesario tratar específicamente. La osteopatía craneosacral es un tratamiento totalmente individual",

Reflexionar:

Aquí, vamos a permitirle reflexionar sobre el desarrollo de su parto.

¿Cómo tuvo o fue su parto? Podrá así mejor situarse en función de mis explicaciones.

Sobre las causas que han podido inducir compresiones sobre la cabeza y cráneo del recién nacido.

Es muy importante informar sobre el parto.

Tengamos en cuenta que en un buen parto, es fundamental que la cabeza del bebé pueda cruzar sin problemas ni daño los distintos obstáculos que se presenta.

Para ello, los distintos diámetros de su cabeza deben coincidir con los de la cuenca ósea de la madre.

Sería necesario también que la evolución del parto se realice regularmente, es decir, ni demasiado rápida, ni demasiado lentamente... e ininterrumpidamente sin aceleración causada artificialmente.

Su desarrollo debería ser en armonía con la propia madre, respetando las secuencias individuales y los propios ritmos de cada mujer. A veces esto sucede, pero demasiado a menudo no, oponiéndolo al ritmo natural de la madre.

En ese caso, el cráneo del niño se somete a fuertes dificultades y tensiones. Que pueden causar un desequilibrio mecánico membranoso y óseo que puede modificar el estado de equilibrio perfecto de algunas funciones vitales para el resto de sus días.

Además, un determinado número de partos difíciles obliga al obstétrico a servirse de instrumentos para dirigir, ayudar o sacar la cabeza del bebé.

El se ayuda de fórceps, espátulas y ventosas.

Todos estos detalles son importantes y se deben comentar, como ayuda fundamental para iniciar el historial osteopático craneosacral del bebé.

Cuando yo pregunto a una madre que me presenta a su bebé sobre el desarrollo de su parto, su respuesta es casi siempre la misma: "Muy bien", y ella se apresura a añadir: "Mi niño no sufrió nada". Entonces, le planteo cuestiones más precisas sobre la duración, sobre la expulsión... y allí empezamos a descubrir con objetividad la realidad de los hechos.

"Si el parto se desarrolló relativamente bien para la madre, a menudo ha sido difícil para el niño".

Una vez que ha parido, la madre rápidamente intenta olvidar los malos momentos de su parto, no guardar en sus recuerdos que la llegada de su bebé. Solo que nació bien y sin problemas aparentes.

"Todo parto debería implicar una intervención osteopática craneosacral, en los primeros días siguientes al parto".

Esta intervención no solo debería dirigirse al recién nacido, sino también a la madre.

Observar:

En mi consulta un cuestionario de preguntas le permitirá destacar algunas observaciones "señales de llamada" que pueden significar que su bebé puede presentar un problema craneal a nivel osteopático.

Es necesario ahora que nos aporte algunas observaciones de señales que le nombro como "señales de llamada".

Pueden indicarnos si su bebé presenta un pequeño problema craneal, desde una opinión osteopática.

Mirar:

Esta parte le sensibilizará a observar a su bebé con una mirada diferente para percibir algunas señales potenciales de asimetría, de la forma de su cabeza o de su cara.

Así tiene que observar a su bebé:

- De cara

- De perfil

- Alargado sobre la espalda

- De espalda

Cómo observar realmente a su bebé

Es muy importante centrar la observación del bebé y recién nacido con objeto de aportar cuantos más datos puedan ayudar al Osteópata craneosacral a concretar mejor su diagnóstico.

Es importante recordar que debemos actuar antes de que el problema menor se convierta en un problema mayor.

Reaccionar para prevenir la lesión que pueda instalarse sin síntomas aparentes y que corra el riesgo de desestabilizar la armonía y el equilibrio de un buen funcionamiento del organismo del bebé, a corto, a medio o a largo plazo.

Observar a nivel morfológico y físico

- Es este el niño que tiene una asimetría ligera o media pero visible, del cráneo y la cara.

- Presenta una escoliosis idiopatica, cuya causa no se conoce. Su actitud postural es frágil, poco estable, perturbada y defectuosa.

- Lleva gafas para corregir un estrabismo, o una miopía galopante, o una hipermetropía, o un astigmatismo.

- Soporta un aparato en los dientes para corregir una proyección o un retroceso del mandíbula y (o) un problemas de oclusión.

En cuanto a las predisposiciones patológicas

- Presenta jaquecas o dolor de cabeza, o se queja de tensiones en la cabeza.

- Tiene predisposición a las otitis de repetición, a pesar del tratamiento médico y (o) a las otitis serosa con pérdida de audición.

- Es propenso a los problemas digestivos: reflujo gastro esofágico, estreñimiento, dolor de vientre, gastralgia, aerofagia, etc.

En cuanto a las costumbres adquiridas

- El bebé no marcha a cuatro piernas.

- Tiene una mala lateralización.

- Se golpea a menudo la cabeza, pierde fácilmente el equilibrio, y cae torpemente.

- Es propenso a la dislexia.

- Está inestable, irritable, nervioso, no permanece en lugar, puede ser incluso hiperactivo.

Por supuesto, es un "retrato robot", promovido al extremo con todas las señales reunidas.

A pesar de todo, muchas señales mencionadas anteriormente se dan con demasiada frecuencia en los bebés y niños.

Aunque algunos niños van a presentar dos, tres, o varias de estas señales.

Tómese todo el tiempo de observación que precise.

Por todo ello, pienso sinceramente que una visita a tiempo a un Osteópata craneosacral puede evitar o reducir estos síntomas producidos en el parto "borrando", algunas perturbaciones que de no tratarse podrían ser serios problemas de salud en la vida del niño en su paso a ser de adulto.

Las más importantes indicaciones de la Osteopatía craneosacral en el bebé y en los niños



- Su bebé no presenta al parecer ningún síntoma.

Todo bebé neonato debería ser tratado sistemáticamente y con carácter preventivo y como un "control de rutina estructural craneal". Dos sesiones a tres semanas de divergencia. El tercero un mes más tarde.

- Después de un parto normal aunque le parezca el más normal posible.

Aunque consideremos que un parto ha sido normal no debemos descartar que haya dejado tensiones y micro traumatismos al nivel del cráneo de su bebé.

La madre puede haber vivido un parto ideal mientras que las estructuras craneales del bebé sin embargo sufrieron tensiones, compresiones, torsiones, alabeos a menudo perjudiciales a la armonía y al equilibrio estructural y membranoso craneosacral.

¡Es necesario comprobarlo!

Sobre todo, y por el bienestar de su bebé, no espere demasiado tiempo para consultar.

Cuanto más rápida y precozmente se intervenga, mejor será el resultado que permitirá a su bebé sentirse mejor en sus "estructuras-función" y sobre todo para su salud, presente y futura.

- Después de todo parto difícil, demasiado largo, demasiado corto, demasiado rápido, asistido con espátulas, fórceps o ventosa, etc.

Después de todos estos partos es recomendable una revisión de control y a menudo tratamiento preventivo para dar al bebé el máximo de oportunidades de desarrollarse sin dificultades mecánicas y membranosas. Como Osteópata craneosacral, los fórceps y espátulas son necesariamente una indicación osteopática craneosacral principal, por los problemas que producen en el cráneo del bebé.

- Después de todo parto por cesárea prevista (o profiláctica) y no prevista.

Después de un parto por cesárea, encontramos muy a menudo deformaciones cráneo-faciales en el bebé.

El cráneo y cara del bebé sale en un estado compresivo el mismo en que estaba en el útero de su madre.

En el esperando salir, la cabeza permanece apoyada en el canal óseo de su madre.

A veces, sale con la ayuda de fórceps.

Ahora bien, las madres piensan que por cesárea, es un parto ideal para el recién nacido que en teoría no sufre las dificultades de un parto normal.

¡Es a menudo el revés!

El parto por cesárea es una indicación principal del tratamiento osteopático craneosacral para el bebé.

5.- Después de un parto de cara o de nalgas.

Aunque estos partos suelen producirse, pero algunas complicaciones piden la intervención de maniobras externas obstétricas que inducen a algunas tensiones y fuertes incidencias sobre las suturas del cráneo del bebé.

- Tras un choque, una caída, aunque el examen médico y la radiografía sean normales.

Las radiografías normalmente no lo muestran todo.

Aunque un examen clínico médico parece normal en ese momento, a largo plazo el pronóstico no lo es.

Los americanos hicieron estadísticas probatorias y elocuentes sobre las lesiones causadas por caídas, choques, golpes o accidentes de coche.

Este verdadero "latigazo" recibido brutalmente y de manera a menudo inesperada, producto por una "aceleración o una desaceleración súbita", perturba de una manera "silenciosa", secreta, muda, la armonía corporal y sobre todo la craneal.

Su repercusión puede ser responsable en el tiempo de distintos desordenes de salud, mientras que las modificaciones anatómicas son invisibles inmediatamente e indelebles en los exámenes radiológicos y médicos.

¡La onda de choque que recibe el cráneo no es visible en la radiografía!

Las madres me preguntan espontáneamente: "todos los niños se caen muchas veces, sobre todo cuando pasan de ir a gatas a aprender a andar", ¿cómo sabemos si después de tal o cual caída, es necesario consultar a un Osteópata craneosacral?

Yo simplemente les respondo: "Consulte usted siempre que presencien la caída de un niño que se ha dado un golpe en la cabeza".

Porque todo golpe, caída o resbalón inesperado que termine dándose el niño en la cabeza no son tan banales como parecen, se suele decir "el niño se ha caído y no se ha roto nada, no le ha pasado nada", pero todas las caída con golpes en la cabeza dejan secuelas en el niño.

De hecho, si nos ponemos a pensar, ninguna caída no es realmente anodina.

Cada caída es individual, única e irrepetible, como lo es el niño y su cráneo.

Algunos se caen de su altura y se dañan seriamente; de otros se llegan a cae de un piso de altura y no tienen aparentemente ni siquiera un rasguño sobre su cuerpo.

Sin embargo, en todos los casos, la onda de choque se transmite, en todas las estructuras óseas de su cuerpo, a las parte del cuerpo más insospechadas.

Todos los tejidos, las células y los espacios líquidos del cuerpo registran, y "memorizan", almacenando esta información de tensión y de onda de choque.

A menudo su efecto se neutraliza, son sencillamente absorbidos por la capacidad inteligente de los sistemas defensivos del propio cuerpo.

Pero desgraciadamente no siempre ocurre así.

Se desarrolla entonces, silenciosamente, un desequilibrio patente que con toda seguridad va a desarrollar una prépatologia o patología algunos años más tarde.

Recordemos lo que decía el Dr. Andrew Taylor Still:

"No olvidéis nunca que la causa de un mal quizás esté lejos de sus síntomas".

Esto coincide con los criterios que mantenemos en la Medicina Tradicional China, en la que nunca se tratan los síntomas, sino que siempre se tratan las causas.

Los síntomas solo deben servir para determinar las causas.

Podemos observar con mucha frecuencia que en los diagnósticos que se realizan en la medina oficial no se le presta mucha atención a los antecedentes de choques, traumatismos o golpes, que pueden estar produciendo desequilibrios y disfunciones o patologías aparentemente banales, y a partir de tenerlos en cuenta podrían resolver muchos problemas de salud.

En la osteopatía craneosacral, esto es sencillamente al revés.

En nuestro interrogatorio y en los antecedentes de cada niño buscamos siempre la posible existencia de la "onda de choque".

Y en los bebés y niños muy especialmente.

En conclusión, aconsejo a todas las madres consultar a un Osteópata craneosacral, con carácter preventivo, de una a tres veces al año cuando los niños están aprendiendo a andar, y en caso de caídas aparentemente anodinas que se repiten para comprobar el impacto y repercusiones de estas caídas sobre su "estructura-función".

No olvidemos que: "Es mejor evitar una enfermedad que tener que curarla"

Y que, "La estructura gobierna la función"

En general, si su bebé o niño se cae, o después de un choque, o de un golpe violento, deben consultar a su médico, luego al Osteópata craneosacral (excepto, si existe expresamente una contraindicación médica).

- Su bebé tiene una asimetría en cualquier parte o zona de la cabeza o cara.

Cualquiera que sea la deformación:

a) Si su bebé presenta una asimetría craneal, aunque sea poco importante, debe ser tratada antes de los tres meses.

Las sesiones necesarias serán en función del progreso de la corrección de la lesión craneal que cada bebé presente.

b) Si su bebé presenta una fuerte e importante asimetría craneal, debería ser tratada lo más rápidamente, y siempre antes de los tres meses, tratada más tarde podría en el bebé crearse patrones de lesión que condicionarían su salud para el resto de su vida.

Pensar que una asimetría facial es algo grave sería excesivo.

Considerarlo es hacer de ello un acontecimiento desproporcionado, fuera de las grandes patologías que sobrepasan el marco osteopático, sería absurdo.

Sin embargo, no debemos necesariamente permanecer ajenos a las mismas, ya que si estas disimetrías o asimetrías están aparentemente sin gravedad, para un Osteópata craneosacral siempre van indicar la señal objetiva de una estructura en sufrimiento.

Estas marcas, "estos estigmas visibles" son señales que dan prueba de una "tensión estructural" en la cabeza o en la cara de su bebé.

Se convierten en la mayoría de los casos en la "señal precursora" de que una función esta perturbada o que corre el riesgo de perturbarse en un futuro.

- Aunque la cabeza o el cráneo de su bebé le parezcan el más simétrico posibles.

En principio, cuando un cráneo es armonioso, sus estructuras internas son están en armonía pero siempre a condición de que la movilidad o el movimiento estén presentes de manera equilibrada.

Es necesario que un Osteópata craneosacral compruebe si la armonía "de la forma del cráneo" se traduce en una armonía de maleabilidad, motilidad o movilidad para decir que todo está en equilibrio de función.

Si es así ¡enhorabuena mamá!

- Bebés llorones, Insomnio, nerviosismo, agitación, angustias, hiperactividad, se despierta más de cinco a diez veces en la noche, confunde el día y la noche, regurgita más de lo necesario, y si tiene cólicos sin que sean eficazmente aliviadas por cualquier tratamiento.

Para los bebés llorones, para los niños que se despiertan varias veces por noche sin causa aparente, bebés que perdieron el sueño o aquellos que incluso no se llegan a dormir, para los nerviosos, agitados, apenados, hiperactivos (a raíz de partos difíciles, demasiado rápidos, demasiado largos, desencadenados, con o sin fórceps, espátulas, ventosa, después de un examen médico en el que no se le haya diagnosticado ninguna enfermedad), deberían ser tratados a la mayor brevedad, porque posiblemente el bebé tenga una lesión desde el punto de vista de la osteopatía craneosacral que le impide dormir normalmente.

Se debe programar un trabajo global en, osteopatía craneosacral además de un posible tratamiento médico, y a veces de la colaboración de un psicólogo.

Debe ser un trabajo de equipo donde cada uno aporta al niño un complemento. Un trabajo corporal con estos, niños, especialmente a nivel craneosacral y sobre las tensiones somato-emocionales, es fundamental para permitirle al niño vivir mejor tanto su cuerpo visceral, estructural y energético.

Obviamente, cada profesional, en conciencia, determinará el número de sesiones que deben efectuarse con relación a cada caso clínico, a cada individualidad y siempre en función de los resultados obtenidos del tratamiento.

- Si su bebé llora, grita y grita, sin causa médica aparente, sin que se calme dándole el pecho, el biberón, o meciéndolo, etc., y si su médico le dice de esperar... a que cumpla los tres meses.

Un " ¡bebé no debe llorar para nada! ....salvo que le ocurra algo que le provoque el llanto. ¡Con todo, el médico después de examinarlo le tranquilizará!, y le dirá "su bebé va bien: no le pasa nada y le dice ¡Paciencia, eso pasará después de tres meses."

A nivel médico, el médico puede que tenga razón.

Pero desde el punto de vista de la osteopatía craneosacral, su bebé puede presentar tensiones sobre los planos craneales o cervical alto.

El se ve obligado a aliviarse encontrando una posición de extensión, o de rotación derecha o izquierda de su cabeza.

A menudo, se apoya en su columna vertebral: está en hipertensión.

El puede tener una lesión craneal o en la cabeza, o en la alta parte de la nuca.

Entonces, llora para intentar aliviarse por "la vibración de los grito" que, al cansarlo, le permita dormir.

Las sesiones de osteopatía craneosacral acaban con estos problemas para que su bebé obtenga el mayor bienestar y vuelva a él la calma.

- La obstrucción del canal lacrimal en el lactante.

La obstrucción del canal lacrimal implica un éxtasis líquida con aparición de gérmenes entre el décimo y el duodécimo día después del nacimiento con lloriqueo, ojos dolorosos, lágrimas sucias (conjuntivitis benigna con secreciones purulentas en un 49,5% de los casos).

Con independencia del tratamiento del oftalmólogo, nuestra ayuda puede ser importante, en nuestro concepto, además se puede producir en un 95% como consecuencia de una compresión o de una tensión craneal.

- Las escoliosis idiopatica (sin causa precisa) en un 80%, y el 20% de las escoliosis de etiologías conocidas y explicables, tortícolis congénita, alteraciones de la posición del cuello, torsiones de cabeza, cuello y pelvis.

Las escoliosis idiopatica, las actitudes escolióticas, las malas actitudes posturales, tortícolis congénita, alteraciones de la posición del cuello, pueden ser mejoradas considerablemente por el tratamiento osteopático a condición, de que estén diagnosticadas rápidamente y lo con la más corta edad posible.

Las escoliosis idiopatica, esto es sin causa precisa, pueden ser mejoradas mediante la osteopatía craneosacral, sobre todo si al niño se le trata lo más precozmente posible.

Desde el punto de vista de la osteopatía craneosacral las escoliosis, pueden tener su origen en una lesión craneal.

- Problemas de oclusión, con mal cierre de los mandíbulas, avanzada o en retroceso de los dientes superiores o inferiores, mala posición de la articulación dental y una alineación incorrecta de los dientes, problemas en la apertura del maxilar e interposición de la lengua, etc.

Los niños en tratamiento de ortodoncia u oclusión dental, huecos en los dientes, dientes mal ajustados o asimétricos, pueden en gran medida beneficiarse de un tratamiento osteopático craneosacral.

La osteopatía craneosacral tiene un importante papel que jugar precozmente sobre el buen desarrollo de los huesos de la cara y de las articulaciones de los dientes (no olvidemos que los dientes son también huesos del cráneo).

Mediante la osteopatía craneosacral podemos actuar rápidamente en el bebé y el niño para impedir o prevenir un maloclusión.

Un trabajo en común y complementario con un dentista permitirá resultados más duraderos y más rápidos.

Un seguimiento regular en función de la gravedad del caso evitará repeticiones, permitiendo mayor progreso y resultados más rápidos, posiblemente y por lo general, mejores que los previstos por el especialista dental.

- Dificultades escolares o de concentración, dificultades escolares, dislexia, niños con problemas, inestables, difíciles, a menudo insoportable, etc.

Niños que tienen dificultades escolares: la dislexia, los problemas de atención, de concentración, etc.

La osteopatía craneosacral puede aportar grandes beneficios a estos niños centrando nuestros trabajo en la normalización de las lesiones craneales.

Este tratamiento de osteopatía craneosacral a menudo se realiza en función del caso, o solo, o en paralelo con sesiones de ortofonía y a veces de psicología.

- Estrabismo, desordenes funcionales de la visión, en uno o en ambos ojos, miopía, hipermetropía y astigmatismo.

Estos distintos problemas de visión pueden ser mejorados, estabilizados e incluso corregidos por un adecuado trabajo osteopático.

Cuanto más pronto se inicie el tratamiento mejor para el niño.

El trabajo osteopático conviene realizarse en paralelo por el oftalmólogo.

- Problemas ORL: otitis, pérdida de audición, rinitis, sinusitis y resfriados de repetición.

Pienso en los niños que tienen problemas ORL que se repiten a pesar del tratamiento médico (a menudo antibióticos).

La osteopatía craneosacral no trata las patologías ORL.

Es el médico y sus medicamentos los que se ocupan de ello.

Lo que trata la osteopatía craneosacral es el terreno debilitado.

En muchos casos los mecanismos del niño no ejercen ya correctamente y como consecuencia de ello sobreviene la repetición sistemática.

A menudo el factor causal es la lesión craneal en relación con una caída reciente, un golpe, un choque sobre la cabeza, una emoción, el cansancio, las malas combinaciones alimenticias, demasiados productos lácteos, exceso de azúcares refinados, tartas, caramelos, chocolates, etc. pueden también considerarse como factores negativos.

Muchas madres quedan sorprendidas al ver a su niño, siempre enfermo con problemas de ORL de principio a final del año, recuperar la salud después de algunas sesiones de osteopatía craneosacral.

A menudo los problemas repetitivos de otitis están en relación con un problema sacrocraneal subyacente. El temporal está a menudo en disfunción en el lactante debido por ejemplo a un parto por fórceps.

Una vez tratados estos niños deben hacerse tratar de vez en cuando con carácter, preventivo.

- Algunas rinopatías alérgicas son mejoradas por la osteopatía craneosacral.

Esta patología muy corriente en el niño de edad preescolar, responde bien al tratamiento osteopático craneosacral. En todos estos casos de alergia, la osteopatía craneosacral mejora el "terreno".

Nuestra contribución completa el tratamiento médico. ¡La vigilancia es de rigor!

- Algunos sufrimientos cerebrales neonatales, problemas neurológicos, algunas secuelas de hemiplejia del lactante con tratamiento en paralelo con el tratamiento médico, el síndrome de epilepsia, paresia.

En estos casos la osteopatía craneosacral puede aportar también su parte de trabajo complementario sobre aspectos no abordados por otros especialistas, como son las posibles lesiones craneales. Nuestra contribución puede ayudar al niño para una más rápida recuperación. ¡La supervisión médica es de rigor!

- Trisomía 21 (Síndrome de Down) y osteopatía craneosacral.

La osteopatía craneosacral no trata la trisomía, sencillamente porque es debido a la presencia de un cromosoma suplementario.

Pero por experiencia aconsejamos tratar mediante la osteopatía craneosacral a partir del nacimiento a su bebé trisómico.

En efecto, el niño trisómico presenta una morfología particular.

El intervenir rápidamente, después del nacimiento, mediante la osteopatía craneosacral puede realizar un verdadero "modelado craneal y facial" que tendrá por objetivo, entre otros, cambiar la forma de la cabeza de su bebé.

En clínica, al compás de las sesiones y del tiempo, observamos que su cara se transforma progresivamente.

En un porcentaje muy alto no se asemejan de ningún modo a los niños trisómicos que no siguieron un tratamiento regular de osteopatía craneosacral.

Se reducen de sobra los grandes síntomas de la trisomía 21 que conocemos mediante la literatura médica.

La trisomía sigue estando presente genéticamente, pero el niño va a evolucionar en todos los aspectos en las mejores condiciones posibles.

En este caso serían necesarias varias sesiones espaciadas en el tiempo y un seguimiento de entre dos y tres años.

En la mayoría de los casos el resultado es muy satisfactorio.

Tanto los padres como su pediatra pueden comprobar con satisfacción que "la armonía" de la forma de la cara y el cráneo va a acompañada de una mejor evolución de la tonicidad, del despertar y del comportamiento del niño.

Estos bebés deberán tener un seguimiento por un equipo médico pluridisciplinar a lo largo de su formación.

¿Cuántas sesiones son necesarias?

Por lo general las madres me plantean ciertamente esta importante pregunta.

A esta pregunta no podemos responder de manera estricta y calculada.

Como Osteópata siempre será necesario tener en cuenta el casi único que representa cada niño, no olvidemos que cada persona es única e irrepetible.

Cada bebé tiene su propia historia individual y sufre, en sus estructuras, un parto y un nacimiento que es único y propio.

No podemos generalizar universalmente, desde el punto de vista de la osteopatía craneosacral, ni el tiempo ni el progreso de las sesiones, cada cráneo tiene su respuesta y esta nunca tiene una norma fija, porque siempre va a depender de la gravedad de la lesión y de la pericia del profesional.

- Enuresis, eczema, psoriasis, asma.

Un buen trabajo osteopático craneosacral además del tratamiento médico y de un seguimiento psicológico para algunos, puede ser muy saludable para el niño y mejorar la condición psico-somato-emocional del niño.

- Migrañas, cefaleas, problemas digestivos.

Los niños que sufren de este tipo de síntomas pueden beneficiarse de la osteopatía craneosacral, pero el diagnóstico médico debe realizarse y también los exámenes complementarios preliminares para evitar o detectar todo problema grave o motivo de una urgencia médica.

Cuando no se encuentre nada a nivel médico, y si los tratamientos que recibe el niño no dan los resultados previstos, es necesario tener en cuenta los beneficios que puede aportar la osteopatía craneosacral.

La indicación es más aconsejable sobre todo cuando encontramos en los antecedentes del niño, caídas, golpes en la cabeza o en la cara, o si ha tenido caídas de patinetes, bicicleta, ciclomotor, esquí o automóvil.

En este caso es aconsejable confiarlo a un Osteópata craneosacral que podrá seguramente, a mínimos, ayudar, aliviarlo, o incluso suprimir estos síntomas.

Normalmente al cabo de tres sesiones, hay un resultado palpable y una mejoría que se traduce en crisis menos largas, más tolerables, y síntomas menos acentuados. Si no es así, es necesario revisar el problema y detener el tratamiento osteopático si el niño no tiene la mejoría prevista.

Muy a menudo, en cuatro sesiones los niños encuentran mejoría y vuelve su sonrisa y no sufren más de su problema.

- Niños con problemas de ortofonía (Corrección de los defectos de la voz y de la pronunciación).

Los niños con problemas de ortofonía pueden tratarse con osteopatía craneosacral después del diagnóstico del ortofonista.

Efectivamente, la osteopatía craneosacral va a poder reducir las posibles tensiones causados en el nacimiento. Permite a menudo al niño ser más fuerte y de progresar más rápidamente en el tratamiento ortofónico.

El tratamiento osteopático puede realizarse antes o durante el trabajo ortofónico.

Otros signos de trauma del nacimiento en el recién nacido, que pueden recibir ayuda de la osteopatía craneosacral:

- Movimientos descoordinados, espasmódicos, desasociados, retraído, hipotónico, tarda en hablar, en andar, etc.

- Traumas emocionales originados durante el embarazo y parto, y de esta manera evitar que sufran durante toda su vida: angustias, fobias, complejos etc.

Algunos consejos simples a las madres


- En el día, vuelva a su bebé de un lado y del otro para distribuir el peso de su cabeza y evitar deformaciones suplementarias a las posibles adquiridas durante el embarazo y parto.

Por la noche, déjelo dormir sobre la espalda o sobre un lado, pero cambiándolo de lado durante la noche.

- Dándole el biberón o el pecho, cambie regularmente a su bebé de brazo. Observe a su bebé y háblele, favorecerá su despertar visual y auditivo.

- En caso de lesión craneal, su bebé dormirá siempre sobre dicho lado lesionado y no querrá ponerse sobre el lado opuesto. Será necesario mostrarlo a un Osteópata craneosacral quién corregirá este disfunción.

Tras las sesiones, será necesario ayudar al Osteópata craneosacral colocando el bebé sobre el "lado lesionado" para acostumbrarlo a cambiar y para evitar que empeore una posible asimetría craneana.

- En sus períodos de despertar, hable a su bebé como hablaría a un pequeño niño, le ayudará hacer muchos progresos. Acarícielo tiernamente, déle suaves masajes con un buen aceite, póngale música suave o canciones de niños, su despertar mucho mejor.

- Deje a su bebé que se lleve a su boca los objetos que vengan a su mano (siempre vigilado por usted).

Le gustará chupar, "sentir por la boca" evitarlo sería un grave error que podría desembocar en posibles problemas graves psicológicos y de salud.

En cualquier caso, necesitará con todas la precauciones necesarias, estar en contacto con algunos gérmenes para perfeccionar su inmunidad.

- Chupar su pulgar o un chupete.

¡He ahí la cuestión!

El propio bebé hará su elección completamente.

Necesita tanto de uno o del otro para tranquilizarse, para asumir su necesidad de chupar, para poder expulsar algunas tensiones internas.

Para el Osteópata craneosacral, este acto puede ser un buen medio de aflojar algunas compresiones suturales a nivel del palacio y su caja craneal.

Esta succión puede ser útil, pero progresivamente, cuando el niño vaya creciendo, tanto el chupete o el pulgar se volverán accesorios.

El problema del chupete o del pulgar, a la larga deforma el paladar duro y causan un déficit lingual.

Debe elegir el momento favorable para retirarle el chupete a su bebé o niño porqué. ¡Respete un concepto de dosificación y sea algo psicólogo!

- No anime a su bebé a ir demasiado rápidamente.

No lo presione. ¡Le queda toda la vida para eso!

No es necesario acelerar ni agotar algunas etapas esenciales como el arrastrarse e ir a gatas.

Estimule a su bebé o niño para realizar esas etapas. Es muy importante.

Posiblemente evitará a su niño problemas de lateralidad derecha/izquierda, de defectos del cuerpo en el espacio, de miedo al vacío, o de dislexia.

Si su niño asume estas dos fases de su desarrollo, se levantará cuando se caiga sin problemas.

Si se cae, no caerá golpeándose sistemáticamente la cabeza.

Además, poseerá una buena coordinación neuromuscular.

Entonces qué más da no ande antes que el bebé del vecino.

Este no ¡no es una competición! Cuando esto suceda debe tranquilizarse, relájese al contacto con su bebé.

Apreciará esta serenidad y tranquilidad.

No olvide que su lactante es una "esponja emocional" que "inhala de instinto" el ambiente del medio.

Confíe a su intuición de madre. Mejor que cualquiera, sabrá lo que es bueno para su bebé.

Viva plenamente el presente de cada día que pasa.

Tenga confianza en usted y en sus capacidades insospechables y déjese ir simplemente y con amor en su maravilloso papel de madre. Que así sea.

Advertencia a los padres


La osteopatía craneosacral no sustituye ni al médico que trata a su bebé o niño, ni al pediatra o a cualquier otro especialista que su niño o bebé tuviera necesidad de visitar.

Toda la información e indicaciones que aquí se recogen son simple y meramente informativas.