Tai Chi CHuan



Ejercicios de la Tradición Popular China para la Salud y la Longevidad

"Según la leyenda, hace unos 800 años, un monje taoísta llamado Chang Sang Feng, presenció una pelea entre una grulla y una serpiente.

Este singular combate habría inspirado al monje a crear un arte marcial denominado Tai Chi Chuan".

El Tai Chi Chuan, cuya traducción sería supremo último boxeo, es, para explicarlo de una manera sencilla, un sistema de técnicas originarias de un arte marcial en el cual habría que destacar las formas de los movimientos como la parte más popular y conocida actualmente del Tai Chi Chuan, y los ejercicios de parejas denominados "tui shous" o "manos empujando", como la parte de introducción al arte marcial más propiamente dicho.

El Tai Chi Chuan tiene la peculiaridad de combinar la mente, la respiración y el cuerpo, en una perfecta armonía que equilibra la energía y otorga un estado de salud.

Diversas fuentes documentadas en archivos de China, apuntan a que el Tai Chi Chuan se originó en el seno de la familia Chen, la cual fue la primera que empezó a llamar a su arte "Tai Chi Chuan".

Uno de los sistemas de Tai Chi Chuan más conocidos en la actualidad es el de la familia Yang, esto se debe a las originales adaptaciones que se hicieron del antiguo sistema Chen de Tai Chi Chuan en las generaciones que precedieron al fundador del sistema Yang del "supremo último boxeo".

Yang Lu Chang fue un gran artista marcial que estuvo muy interesado en seguir profundizando en las técnicas de lucha.

De joven había oído hablar a la gente de la popularidad del sistema creado en el pueblo de Chenjiakou, en la provincia de Honan, por la familia Chen, por consiguiente decidió ponerse en marcha y viajar a este pueblo para conocer y aprender este sistema.

En el pueblo de Chenjiakou, en aqellos tiempos en el seno de la familia Chen, Chen Chang Hsing, general de la armada manchú de la dinastía Ching y descendiente directo del famoso Chen Wang Ting.

La tradición familiar de la época no permitía acceder a los conocimientos que se enseñaban, a personas que no fueran miembros de la misma, por consiguiente Yang Lu Chan decidió entrar como criado de la familia Chen en su intento de poder aprender el arte que ellos practicaban.

La historia dice que Yang Lu Chang observaba a los miembros de la familia Chen cuando practicaban mientras él hacia sus trabajos en la casa, de esta manera él iba aprendiendo técnicas que por la noche, después de su trabajo, practicaba con un afán y esfuerzo poco común.

Debido a su persistencia y a sus prácticas nocturnas, en poco tiempo fue cogiendo un gran nivel.

Un día fue descubierto practicando por la noche y fue llevado a la presencia de Chen Chang Hsing, éste le recriminó por su conducta, pero Yang se disculpó y pidió ser aceptado como discípulo.

Chen le dijo que mostrase todo lo que había aprendido, entonces Yang realizó las técnicas que pudo aprender y practicar por la noche.

Chen Chang Hsing se asombró por la gran habilidad que había adquirido y por su enorme actitud por aprender, aceptándolo así como discípulo.

Con su sinceridad y diligencia, Yang Lu Chang se ganó el respeto y el aprecio de los miembros de la familia Chen; estuvo profundizando durante dieciocho años en los que aprendió las diferentes rutinas del tradicional sistema antiguo de esta familia, instruyéndose en aspectos avanzados del arte como el manejo de armas, combate y técnicas del desarrollo de la energía interna Qi.

Tras muchos años de haber permanecido en la familia Chen aprendiendo, Yang decidió volver a su pueblo natal para encontrarse con sus familiares y poder enseñar lo que había aprendido.

A pesar de esto, Yang Lu Chang consideró que sería más útil poder enseñar en una ciudad más grande, por lo que se marchó a Beijing donde llegó a ser conocido con el apodo de "Yang el insuperable", ya que en aquellos tiempos la manera de poder propagar un sistema de lucha era a través de encuentros con otros maestros. En esa época Yang modificó el antiguo Tai Chi Chuan y estableció su propio estilo.

Antes de fallecer pasó la herencia de su arte a sus tres hijos.

El tercero de ellos se llamaba Yang Jian Hou, el cual sería tremendamente importante, ya que su hijo fue el famoso maestro Yang Chen Fu, portador de la tradición familiar en la tercera generación, el que hizo la modificación del arte del Tai Chi Chuan que actualmente se conoce y se practica, siendo hoy el sistema más conocido y extendido del mundo.

El estilo Yang tradicional de Tai Chi Chuan es el único sistema que contiene aspectos de salud, de arte marcial y de meditación a diferencia de otros estilos de Tai Chi que enfatizan más algún aspecto concreto.

Con el Tai Chi Chuan se pueden obtener enormes beneficios y ventajas ya que resulta enormemente eficaz como gimnasia suave gracias a sus movimientos delicados y relajados y a su forma especial de ejecutarlos.

Este arte marcial chino es apto para todas las edades y condiciones físicas y es recomendable especialmente para todas aquellas personas que quieran obtener equilibrio, concentración, fortaleza, flexibilidad, movilidad, coordinación y memoria. También es eficaz para todas aquellas personas que quieran liberarse de dolores crónicos, hipertensión, arteriosclerosis, trastornos respiratorios y digestivos, stress, neurastenias, trastornos sexuales y debilidad nerviosa.

El Tai Chi Chuan, así como su compañero inseparable, el Chi Kung, constan de series de movimientos encadenados y de movimientos sueltos respectivamente. Movimientos en los que se busca la armonía entre la intención de la mente, el movimiento del cuerpo y una respiración tranquila, logrando llegar a la meditación en movimiento.

El Tai Chi Chuan y el Chi Kung forman parte consustancial de la Medicina Tradicional China en el sector que ésta deriva a la prevención de la enfermedad y el mantenimiento de la Salud, mediante ejercicios que son posibles de realizar por personas de cualquier edad y sexo.

El Tai Chi Chuan, por ser un ejercicio gimnástico suave, no requiere de una preparación física especial, es más, no requiere preparación física; pero al contrario de lo que se pueda pensar, el ejercicio constante realizado con suavidad proporciona, como dicen los clásicos del Tai Chi Chuan "...la elasticidad de un niño, la fuerza de un leñador y la sabiduría de un anciano", así como una merma en la producción de los radicales libres, por lo que realmente frenamos el proceso de envejecimiento. Aparte de esto, logramos un desbloqueo de todas las articulaciones y relajación en los tejidos, promoviendo la circulación de la sangre y energía que nos proporciona una sensación de bienestar, al tiempo que previene de artritis, artrosis, estreñimientos, patologías de corazón y otros muchos achaques cotidianos como dolores de espalda, etc.

Así como hemos hablado de patologías físicas, podemos decir que con el Tai Chi Chuan, al tratarse de una meditación dinámica en ocasiones, y otras más estáticas, se llega con una práctica paciente y constante a relajar la mente y controlar el estrés, famoso personaje hoy día por su labor roedora del bienestar. Demostrado está que con lo citado anteriormente desaparecen paulatinamente el insomnio, dolores de cabeza, ansiedad y otros problemas psíquicos que nos roban la calma cotidiana y la placidez de sentirse bien mentalmente.

Además de lo visto, sin ansiedad ni prisas que bloquean cualquier acción o intención, y con una pequeña dosis de constancia, voluntad y mente abierta, entraremos poco a poco en el mundo de las virtudes y cualidades, tales como la paciencia, sencillez, generosidad, centramiento, seguridad, valor, equilibrio mental y también físico, mejorando y corrigiendo posturas que dan un porte adecuado y salubre.

En nuestra consulta recomendamos la práctica del Tai Chi Chan, así como organizamos cursillos para las personas que estén interesadas en tan saludable práctica.